Artículo de VOX del mes de junio: «Por Olivia, sí; por Yaiza, no»

Este es el artículo del VOX de junio, titulado Por Olivia, sí; por Yaiza, no. Tal como contempla el Reglamento de Medios de Comunicación aprobado en 2008, los grupos políticos municipales pueden publicar en la página web municipal un texto de opinión sobre cada pleno que se realice y un artículo sobre el tema que ellos elijan cada mes.

Mucho se está hablando de la muerte de Olivia y, desde VOX PUÇOL condenamos rotundamente, como hemos hecho siempre con todas los asesinatos en ámbito familiar, la muerte de esta niña y la mayor de las repulsas a presunto asesino, según todos los indicios, su propio padre.

La izquierda carroñera y la derecha cobarde aprovechan cada muerte de un niño que haya sido causada por el padre para lanzarse como buitres a sacar su tajada, y en este caso no ha sido diferente. Incluso amparándose en la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias), donde los propios alcaldes han mandado convocatoria para guardar un minuto de silencio en los ayuntamientos por el terrible asesinato de las niñas Anna y Olivia en Tenerife y, por los últimos y numerosos casos de violencia machista de los últimos días.

Lo curioso de esto, es que, sin aparecer el cadáver de Anna, ya la dan por muerta, aunque todos nos temamos lo peor. Para ello han convocado concentraciones por todas las mujeres y menores muertos a manos de los hombres. Pero no por los niños muertos por sus madres. Una maniobra política interesada para intentar dejar en evidencia a quienes no comulgan con la ideología de género que quieren establecer, el hombre siempre es malo, y la mujer siempre buena, cuando la violencia no tiene género y así está demostrado desde el principio de los tiempos. Olvidándose también, que el ser que más asesina a los niños es la propia madre.

Pero estos datos te los ocultan desde el gobierno de forma intencionada. Esta es la despreciable hipocresía de quienes solo se rasgan las vestiduras en estas muertes causadas por hombres, pero sin embargo ni nombran los otros asesinatos que causan algunas madres hacia sus hijos, como ahora que se va a poner de moda las palabras Violencia Vicaria, que es cuando mata el padre, pero cuando la que asesina es la madre y después se quita la vida, se le llama suicidio ampliado. Una manipulación más de los que solo pretenden sacar tajada electoral y económica de esto.

Ha quedado claro que cuando gobierna la derecha y un hombre asesina a sus hijos o a su pareja, la culpa siempre es del gobierno por no invertir más dinero para evitarlo, pero cuando quien gobierna es la izquierda, la culpa es de la derecha por negar la violencia de género y criticarla. Hipocresía política pura.

Lo que está claro desde tiempos inmemoriales es que los filicidios suelen ser siempre por venganza hacia la pareja y, tristemente, y eso está más que demostrado, la mujer es la que más asesina a sus hijos, en la mayoría de las veces en su propio vientre, en segundo lugar cuando nacen y los tiran a contenedores o a cualquier parte, y en tercer lugar cuando son mayores y no les importa ahogarlos, degollarlos o tirarlos desde un balcón, con el único fin de hacer daño al padre .

Por eso el machismo no tiene nada que ver con esta lacra eterna de hace miles de años en la muerte de los hijos, y las estadísticas que nos oculta el gobierno, el este caso el INE, dejarían claro que quienes más matan a sus hijos son las propias mujeres.

En el último mes una niña de 4 años, Yaiza, hecho posterior a la muerte de Olivia, murió asesinada por su madre en Barcelona que la ahogó, según parece, con sus propias manos. En este caso es curioso que ni conozcamos el apellido de la pequeña, ni del dolorido y destrozado padre para que no empaticemos con él, ni siquiera el de la madre asesina y despreciable. La política mentirosa e interesada ya se ha encargado de que no se sepa.

Y son cómplices de esto todos los que entran al trapo con minutos de silencio organizados para seguir tapando los «otros crímenes» y mirar hacia otro lado con el único fin electoralista y que les den más dinero para mantener sus chiringuitos. Sin embargo, en el caso de las niñas de Tenerife, ya se han encargado todos estos vividores de que lo sepamos todo del presunto asesino, de la madre, de las familias y de los vecinos y amigos, hasta los más escabrosos y repugnantes detalles de la muerte. Ningún miembro del gobierno «ha sentido la pérdida» ni ha dado su apoyo al padre de Yaiza, y ninguna asociación feminista ha convocado una manifestación contra el asesinato de esta niña de cuatro años. ¿A esto como se le llama?

Qué pronto olvidamos, y nos intentan hacer olvidar, por la manipulación de la prensa subvencionada con millones de euros para que promuevan la ideología de género y el 016, la muerte a manos de su madrasta como Ana Julia, del pobre niño Gabriel, o la de la niña Asunta a manos de su madre Rosario Porto, o la que se tiró desde un sexto piso con su hijo de 4 años, o la madre de Gerona que se tiró con sus dos hijas, una de once años y un bebé de diez meses, o la que ahorcó a su hijo de 18 meses en Mallorca y después se suicidó… y así una interminable lista que la prensa oculta. Simplemente se silencian como si no existieran o como si nunca hubieran existido.

Según las estadísticas oficiales, de los 120 niños y niñas asesinadas en España entre 2013 y 2017, 7 de cada 10 fueron asesinados por sus madres. No incluía en ese artículo los casos de bebés abandonados o encontrados muertos en la basura.

Todo esto tuvo un principio cuando en 2004 el Gobierno de Zapatero creó la Ley de violencia sobre la mujer y se forjó un cisma jurídico en la defensa de los derechos humanos en España. El hombre perdía su derecho a la «presunción de inocencia» y la mujer adquiría derechos que creíamos ya erradicados en nuestra sociedad. Esta desigualdad en la ley ha conducido que de 20 a 25 asesinatos de mujeres que había por entonces de media en España, hayan pasado a una media de entre 60 asesinatos de mujeres al año.

Por no hablar de los cientos de miles de hombres, la gran mayoría de los denunciados, que son absueltos por falta de pruebas al ser detenidos y juzgados por denuncias de violencia de género. Esta horrorosa ley vulnera los derechos humanos tales como la presunción de inocencia o el derecho a un Juez imparcial (el peligro de los juzgados especiales), también ha aumentado el peligro del uso espurio de la ley (denuncias falsas, instrumentales, simulaciones de delito, etc.), y consecuentemente ha aumentado el número de asesinatos de mujeres y el colapso de los recursos sociales y de los juzgados por el abuso de la ley.

Ha quedado demostrado que esta ley discriminatoria no sirve para disminuir la violencia en la pareja y por más dinero que pongan al servicio de esta ideología, nada impedirá que siga habiendo asesinatos de mujeres, hombres y niños por ambos padres.

Porque el feminismo imperante no puede permitirse reconocer que hay mujeres asesinas. No olvidemos que las premisas del feminismo son: criminalizar a los hombres, victimizar a las mujeres y cosificar a los niños, todo por y para conseguir votos y dinero para mantener el rol falso e hipócrita, tanto de la izquierda como la derecha cobarde, con el fin exclusivo de parecer protectores, pero solo de una parte de la sociedad, importándoles un bledo las muertes de niños a manos de sus madres, o la de hombres a manos de sus parejas mujeres.

Otra cosa que llama la atención y que el gran público desconoce es que en España existen víctimas de primera clase y víctimas de segunda clase, basta comprobar cómo los hijos huérfanos de madres asesinadas por sus padres, se les garantiza una pensión muy superior a los hijos huérfanos de un padre asesinado por su madre. ¿A esto cómo le llamamos?

La prensa subvencionada y regada con millones de euros ya se encarga de que empaticemos con los casos de muertes ocasionados por los hombres y no sepamos lo más mínimo de cuando la que asesina es la madre. Y esto es extremadamente violento decirlo, y nosotros, los padres y madres que luchamos por la verdadera igualdad y criticamos toda la violencia venga de donde venga, no nos acobardamos ante el nuevo orden mundial que pretende domesticarnos y plegarnos ante la ideología de género.

Por suerte, cada vez son más los ciudadanos que están viendo el engaño feminista y no se cortan en reprochar a toda esta trama la hipocresía ideológica. Y el caso de Yaiza, tan cercano, les ha despertado y demostrado que es lo que pretende esta nueva normalidad.

El Gobierno, a través de @IgualdadGob, dice que, en 2019, tres hijos fueron asesinados por su padre o pareja de la madre (varón heterosexual). El @es_INE, dice sin embargo que ese año fueron asesinados 20 menores. ¿Dónde están las agresoras de los restantes 17?

Esto evidencia la mala fe de este Gobierno, y el anterior del PP, que ocultan intencionadamente desde el año 2003, un año antes de la inconstitucional LIVG, los datos oficiales de suicidios y asesinatos realizados por mujeres. ¿No os parece bastante esclarecedor? ¿El Gobierno nos oculta los datos de forma intencionada? ¿Habéis visto algún grupo de izquierdas o del PP moviendo cielo y tierra para que los publiquen? Preguntaros el por qué.

Lo único que vociferan los bien pagados cuando denunciamos estos hecho es que no tenemos datos contrastados para denunciar esos hechos. ¿Pero cómo los vamos a tener si el propio gobierno los oculta? Esta es la hipocresía cínica de la censura a la que nos somete la derecha cobarde y la izquierda progre. Todo esto es la simple verdad que el actual estatus conformado por los interesados en mantener esta mentira aprovechándose del dolor de las verdaderas víctimas de la violencia familiar que gasta cientos o miles de millones de nuestro propio dinero para ocultar la realidad.

Por todo ese dolor, nuestro más sincero apoyo y condolencias a los familiares rotos de sufrimiento por la muerte de sus seres queridos, pero todos, y nuestra mayor condena a los asesinos y asesinas a los cuales pedimos desde hace tiempo cadena perpetua y prisión permanente revisable, ya que las víctimas no valen más por haber sido ejecutadas por el padre o la madre, son todas iguales. Queda evidente que la violencia no tiene género, y escribir esto sin escondernos y que se escandalicen los que solo critican las muertes a manos de hombres, dice muy poco de esta sociedad española domesticada que calla lo que le escandaliza en su interior, pero por suerte, el pueblo ya se está cansando de esta hipocresía implantada.

Por eso, nuestro recuerdo para todos los niños víctimas de la violencia intrafamiliar y nuestro más sentido pésame a sus familiares. Nuestro recuerdo, también, para todos los niños asesinados por sus padres o madres, sin distinción. Un crimen tan atroz como estos últimos de Olivia y Yaiza conmociona siempre a cualquier comunidad.

También mostramos nuestro apoyo a todas las familias de las víctimas. Es preciso recordar que la familia es un espacio de amor y crecimiento, el mejor ambiente en el que puede estar un niño, donde los padres dan su esfuerzo, su tiempo e incluso su vida por sus hijos. Por eso es especialmente grave y conmovedor conocer crímenes perpetrados dentro del seno familiar.

No nos cansaremos nunca de decirlo, desde VOX condenamos toda la violencia, venga de donde venga. Por eso pedimos la cadena perpetua para estos asesinos, sean hombres o mujeres, no deben salir nunca de la cárcel, y no vamos a admitir que se utilicen políticamente estas muertes por parte de la izquierda para atacar a rivales políticos como VOX o querer sacar rédito ideológico de esto.

La violencia no tiene género.

Una opinión de VOX

17 Junio 2021
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