Salud y bienestar (1): ¿Por qué deporte?

Salud y bienestar (1): ¿Por qué deporte?

Nuestros lectores más deportistas  ya tienen a su disposición el primer capítulo de la serie Salud y bienestar. Nuestro estilo de vida ha cambiado con el paso de los años y hoy en día las obligaciones cotidianas nos restan tiempo para hacer ejercicio y para llevar una dieta saludable. Ante esta nueva perspectiva, este primer artículo pone de manifiesto la importancia de practicar deporte como una de las claves para sentirse mejor.
 

El ser humano está diseñado para moverse todos los días y desde sus orígenes su tarea principal era proporcionarse comida natural, fresca y repleta de nutrientes. Las dos cosas han cambiado drásticamente. Hoy en día la vida cotidiana exige poco ejercicio físico y la comida lleva pocos nutrientes. Muchos de los alimentos que consumimos son artificiales o procesados, y de ellos aún desconocemos lo peligrosos que pueden ser.

En el mundo occidental se ingiere la mayor cantidad de azúcar por año y por persona. Casi todos los expertos en este campo están de acuerdo en que las enfermedades como los cánceres, la diabetes, la obesidad, los infartos, la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares, son exclusivamente una consecuencia de nuestro estilo de vida salvo en muy pocos casos. Las enfermedades cardiovasculares comienzan ya en la infancia aunque no se manifiestan hasta 40 o 50 años más tarde.

Recuerda que hace unas pocas décadas nuestros hábitos de vida estaban mucho más cerca de lo original (para lo que nosotros los humanos estamos diseñados). Nuestros mayores, que cuentan con una esperanza de vida de más de 80 años, tenían una infancia mucho más saludable que la que tienen la mayoría de los niños de hoy. Por lo tanto, nuestra salud está en nuestras manos.

El problema es que las consecuencias de una mala alimentación y la falta de ejercicio físico no se manifiestan inmediatamente. A partir de los 30 años, sin ejercicio físico, disminuye la masa muscular y se aumenta la grasa. Poco a poco el porcentaje de tejido graso llega a niveles poco saludables. Nuestros órganos no se quejan antes de llegar a un treinta por ciento de su rendimiento original. Cuando fallan ya es tarde.

El único remedio es no llegar hasta ese punto y para ello hay unas medidas básicas a tener en cuenta, principalmente evitar la comida procesada o artificial, suplementar la alimentación (casi siempre es necesario) con vitaminas y minerales y practicar ejercicio físico diariamente.

Al contrario de lo que se pueda creer, la buena noticia es que no se trata de machacarse con ejercicios que requieren un gran esfuerzo físico. 30 minutos cada día es suficiente y también hay otras alternativas que requieren aun menos tiempo. El ejercicio físico tiene infinitos beneficios: salud, belleza y bienestar toda la vida, órganos y huesos fuertes y sanos y vasos sanguíneos completamente limpios para alimentar cada una de las 70.000 millones de células del cuerpo con oxígeno y con los nutrientes necesarios.

Con la práctica del deporte se alcanza un pleno rendimiento físico y mental para toda la vida, ya que se produce la formación de hormonas que queman grasa, que mantienen los músculos firmes y la piel lisa. Es decir, se envejece más despacio y de una forma más saludable.

Ahora, ¿crees que el ejercicio físico es un capricho? No lo es. El ejercicio físico diario es una necesidad. Son más caras las enfermedades y vale más la calidad de vida que proporciona un cuerpo y una mente sana.

Informa: Uwe Beck

 

16 Noviembre 2009
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